Gendarmería de Chile confirmó el traslado voluntario de tres reos comunes desde el Centro Penitenciario de Til Til, conocido anteriormente como Punta Peuco, hacia otros recintos carcelarios del país. Los internos fueron reubicados específicamente en el Centro de Detención Preventiva de Casablanca y en la Cárcel de Temuco, tras presentar una solicitud por escrito.
De acuerdo con la institución penitenciaria, este movimiento responde a criterios estrictamente técnicos y normativos que se aplican de forma continua en el sistema. El hecho reabrió el debate sobre el uso de este recinto, especialmente luego de las declaraciones del ministro del Interior, Claudio Alvarado, quien hace un par de semanas señaló que la decisión la tomó el gobierno anterior no es una que a él le satisfaga.
La medida adoptada generó inmediatas reacciones en el ámbito político, provocando críticas por parte de sectores de la oposición. La Diputada Daniela Serrano señaló que buscar reinstalar privilegios para violadores de Derechos Humanos, sería un retroceso histórico y una vergüenza moral inaceptable para Chile.
Desde el Gobierno se respaldó el procedimiento argumentando que la distribución y destinación de los reclusos forma parte de las atribuciones exclusivas y administrativas de Gendarmería. Autoridades ministeriales recordaron que la gestión de las plazas penitenciarias responde a evaluaciones de segregación y resguardo que competen al organismo técnico.