El Gobierno de Venezuela decretó este lunes el Estado de Conmoción Exterior, otorgando facultades excepcionales al Ejecutivo ante lo que calificó como una agresión de Estados Unidos. La medida, publicada en la Gaceta Oficial con rango de ley, tendrá vigencia inicial de 90 días, prorrogables, e incluye la posibilidad de detener a personas que respalden el ataque denunciado.
El decreto fue firmado por Nicolás Maduro, actualmente detenido en Nueva York, y refrendado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. La norma instruye a policías nacionales, regionales y municipales a la búsqueda y captura inmediata de los involucrados, para que sean juzgados en territorio venezolano conforme a la legislación interna vigente.
La disposición también ordena la militarización de infraestructuras críticas, como servicios públicos e instalaciones petroleras, y autoriza la requisición de bienes para la defensa nacional. En paralelo, Argentina reactivó una causa por delitos de lesa humanidad, mientras se evalúa solicitar la extradición de Maduro desde Estados Unidos bajo el principio de jurisdicción universal.