Rodríguez afirmó de manera textual que, “ante esta brutal situación y este brutal ataque, desconocemos el paradero del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores”, y exigió al Gobierno de Estados Unidos una prueba de vida inmediata. La vicepresidenta responsabilizó directamente a la administración del presidente Donald Trump por los hechos, atribuyéndolos a una ofensiva militar ejecutada en territorio venezolano.
Asimismo, sostuvo que Maduro había advertido previamente sobre la posibilidad de una acción de este tipo y que, antes de su captura, ordenó la activación de la milicia y de los planes de defensa integral, además de instruir el despliegue de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Hasta ahora no existe confirmación independiente sobre la captura ni sobre la situación actual del mandatario y de la primera dama, y tampoco se han registrado pronunciamientos oficiales del Gobierno estadounidense.