El Instituto de Investigaciones Arqueológicas (IIA) y el Centro de Estudios y Educación Ambiental de la Universidad de Antofagasta (CREA) realizaron el conversatorio “Procesos de elaboración de instrumentos líticos y su presencia en proyectos de inversión”, organizada por el encargado de colecciones del IIA, dr. Néstor Rojas Arias y contó con la participación del director del IIA, dr. Claudio Cortés Aros.
La instancia estuvo a cargo del investigador especializado en tecnología lítica y praxis arqueológica en contextos andinos y sudamericanos, con experiencia en investigación y gestión patrimonial tanto en Chile como en Perú, Juan Pablo Seron Seron. El objetivo de la actividad fue generar un espacio de reflexión sobre cómo la arqueología se vincula con el desarrollo de proyectos de inversión y la protección cultural.
Análisis técnico de piezas líticas.
Durante la actividad se abordarán los procedimientos técnicos para el análisis de las piezas líticas, desde la identificación de materia prima como sílice, obsidiana y cuarzo, hasta la lectura de rasgos técnicos, morfología y función probable de los instrumentos. Tal como expuso el investigador en el conversatorio: “la lítica es una pequeña materialidad con gran información, que permite reconstruir decisiones técnicas, movilidad, aprendizaje y uso de paisaje por parte de grupos humanos”.
Gestión patrimonial sin detener el desarrollo.
Uno de los ejes centrales fue la gestión patrimonial ante hallazgos fortuitos en obras. Se presentaron casos didácticos que explicaron qué hacer y qué no hacer cuando aparece una lasca o instrumento lítico en terreno. La recomendación es clara: detener las faena, proteger el punto, no mover ni limpiar el material, registrar coordenadas, proveer contexto fotográfico y avisar por el canal definido. Recoger objetos como recuerdo o continuar excavando sin registro son prácticas que generan pérdida irreversible de información.
También se revisaron los protocolos inmediatos frente a hallazgos arqueológicos: aislar y señalizar el área, informar al arqueólogo responsable y esperar la evaluación técnica. Estos procedimientos están asociados al Permiso Ambiental Sectorial 132, el cual contempla desde la recolección superficial y el cercado del sitio, hasta sondeos superficiales y rescates arqueológicos controlados.
“La gestión patrimonial no busca detener el desarrollo, sino ordenar decisiones y reducir Impactos. Antes de la obra corresponde la revisión bibliográfica y la línea de base, durante el monitoreo y registro, luego los informes, conservación y la difusión de los materiales”, explicó el arqueólogo.
Finalmente el conversatorio enfatizó en el marco legal que sustenta esta labor, específicamente la Ley 17.288 de Monumentos Nacionales la cual establece que los sitios, objetos y restos arqueológicos forman parte del patrimonio protegido y que cualquier intervención requiere autorización del Consejo de Monumentos Nacionales. Como destacó el profesional, “el valor no depende de que el objeto sea raro o completo, también importan la dispersión, el contexto y la asociación”.
De esta manera la actividad acercó estas temáticas a profesionales, con asistencia de personas de Chile, Perú y Argentina vinculados al mundo de la arqueología y público en general, reforzando la idea de que la protección del patrimonio es una responsabilidad compartida entre la academia, el sector público y privado.